Qué es el Festival Nacional del Árbol
Entre los eventos de Villa de Leyva hay uno que no gira alrededor de tarimas ni pólvora, sino de palas y semillas: el Festival Nacional del Árbol. Se celebra desde hace más de una década, típicamente a mediados de octubre, y reúne jornadas de siembra de árboles, actividades de educación ambiental y programación alrededor del jardín botánico y de la restauración del ecosistema semidesértico que rodea el pueblo.
Es un festival más pequeño que los grandes eventos del calendario leyvano —nada que ver con las multitudes del Festival de Astronomía o del Festival de Luces— y precisamente ahí está su encanto: se puede participar de verdad, con las manos en la tierra, en lugar de solo mirar.
Las fechas exactas cambian cada año y la programación se confirma sobre la marcha, así que antes de viajar verifique en los canales oficiales de la Alcaldía de Villa de Leyva.
Por qué importa: el semidesierto de Villa de Leyva
Quien llega por primera vez a Villa de Leyva suele sorprenderse con el paisaje: lomas ocres, suelos erosionados, cactus y matorrales que parecen de otra latitud. Es un ecosistema semidesértico frágil, resultado de siglos de deforestación y de suelos que pierden su capa fértil con facilidad. La erosión es visible a simple vista en los alrededores del pueblo.
El festival existe justamente para eso: reforestar con especies adecuadas, frenar la erosión y enseñar —sobre todo a los niños— por qué un árbol sembrado hoy cambia el paisaje en veinte años. Participar en una jornada de siembra es una forma distinta de conocer la región: se entiende el territorio en lugar de solo fotografiarlo.
Un plan familiar: festival, receso escolar y puente de octubre
El festival suele caer cerca del puente festivo de octubre (en 2026, el lunes 12 de octubre) y de la semana de receso escolar (del 5 al 12 de octubre de 2026). Esa coincidencia lo convierte en un plan ideal para viajar con niños: se combina la jornada ambiental con los clásicos del pueblo sin madrugar de más ni correr.
Algunas ideas para armar el paseo:
- Naturaleza que conversa con el festival: el Parque Nacional Iguaque, con su bosque andino y su laguna sagrada muisca, muestra cómo se ve el ecosistema cuando está sano. Los Pozos Azules, en cambio, muestran el semidesierto en todo su esplendor ocre.
- Clásicos con niños: el parque de dinosaurios Gondava, el Museo del Fósil y la Casa Terracota funcionan muy bien en edades escolares.
- Un día de pueblo: la Plaza Mayor —una de las plazas empedradas más grandes de América Latina—, helado, mercado y caminata sin afán.
Si viene desde Bogotá, el viaje toma alrededor de 3 horas en carro (en bus, entre 3.5 y 4); en la guía de cómo llegar están las rutas en carro y en bus. Y ojo: aunque este festival es tranquilo, el puente de octubre por sí solo llena el pueblo, así que reserve alojamiento con semanas de anticipación.
Consejos prácticos para las jornadas de siembra
- Lleve ropa que se pueda ensuciar, zapatos cerrados y bloqueador: el sol del semidesierto no perdona, aunque el aire se sienta fresco.
- Las noches en Villa de Leyva son frías todo el año; empaque chaqueta incluso si el día está soleado.
- La programación (puntos de encuentro, horarios de siembra, actividades del jardín botánico) se anuncia por los canales de la Alcaldía; revísela uno o dos días antes.
Dónde alojarse para un viaje con espíritu ambiental
Si algún evento del año pide coherencia entre el plan y el alojamiento, es este. El Limonar es una casa campestre privada de dos habitaciones en las afueras de Villa de Leyva, a 5–10 minutos de la Plaza Mayor, que funciona con energía solar y recolección de agua lluvia: puede leer los detalles en nuestra página de sostenibilidad.
Para una familia que viene a sembrar árboles, la ecuación cierra sola: campo alrededor, parqueadero gratuito, espacio para que los niños corran y una casa que practica lo que el festival predica. Además es pet-friendly, por si el paseo incluye al perro. Conozca la casa completa en el alojamiento y, si el plan se extiende, nuestra guía de Villa de Leyva en 3 días ayuda a armar el resto del itinerario.